Treinta días de una viuda /Thirty Days a Widow

March 16, 2013 // by tania

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Entre 2009 y 2010, formé parte del Prostíbulo Poético Barcelona, el cual utiliza un formato de lectura derivado del Poetry Brothel New York.  Esto se logró gracias al trabajo y al ingenio de Kiely Sweatt (Madame Eva), autora del poemario Origin of (Patasola Press, 2012).

En el marco del Prostíbulo Poético, el “cliente” interactúa directamente con cada poeta, quien a la vez juega a ser un personaje inventado, una especie de alter ego.  De esta forma, un elenco de personajes eclécticos, hombres y mujeres con biografías insólitas, ofrecen sus palabras a lo largo de la noche por medio de lecturas privadas, “uno a uno”.

Mi personaje era Isolda de la Rosa: centroamericana, hija de un narcotraficante, guardaba luto porque su amado había sido asesinado por unos sicarios.  Testigo presencial de ese acto atroz, Isolda había logrado escapar y exiliarse, primero en México y luego en Barcelona, donde trabajaba en un estanco de tabaco.  Por la noches ahogaba sus penas escuchando a Chavela Vargas y bebiendo whiskey hasta que conoció a Madame Eva, quien al poco tiempo la introdujo en el Prostíbulo Poético.

25230_101262616577800_194090_n-199x300Fotografía: Guille Plottier.

 

bar-rouge-300x225Isolda de la Rosa, Javi Ninguno y Madame Eva. Fotografía: Catherine Sarah Young.

 

Tuve el privilegio de trabajar y divertirme junto a poetas de diversos países.  Catherine Sarah Young, cuyo personaje era Càn Rei, escribió sobre esta experiencia inolvidable en su blog The Perceptionalist.  En junio de 2011, The Guardian lo calificó como uno de los diez mejores espacios de arte de Barcelona.

De este juego imaginativo nació Treinta días de una viuda.  En 2012, Jessica Rainey (Miss Quote) lo tradujo al inglés bajo el título Thirty Days a Widow y fue publicado por Red Ceilings Press (Inglaterra) en 2014. Si te interesa conocer este experimento, puedes descargarlo aquí

 

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Como Isolda de la Rosa, haciendo una lecturas privadas en el extinto Bar Rouge (Poble Sec)

 

En aquella época, traduje al español tres magníficos poemas de Catherine Sarah Young, quién además de artista y poeta, es bióloga molecular, razón por la cual en sus poemas suelen aparecer temas científicos:

   

The Butterfly Dream 

Zhuangzi,

Who turned into a

Butterfly and was flying

In the garden

Morphed back into

The Chinese philosopher.

Seconds later, he wished himself

Back into the insect

And played happily

Among the flowers.

But his joy was short lived,

And he, soon after

Got caught

In a net.

 

El sueño de la mariposa

Zhuangzi,

que se convirtió en

mariposa y volaba

en el jardín,

se metamorfoseó de nuevo en

el filósofo chino.

Segundos más tarde, deseó

nuevamente ser el insecto

y jugó alegremente

entre las flores.

Pero su dicha fue efímera,

y, poco después,

fue atrapado

en una red.

 

Zeno’s Paradox Number 1

Achilles, being a gentleman, allows

The tortoise a head start in a race

Unequal, uninteresting, hardly a pissing

Contest. Achilles yawns, the tortoise

Slowly begins, first one foot, then the other.

Achilles jogs along the dirt path, passing

The tortoise’s starting point, but the latter

In plodding persistence trudges

Wearily, though still advances.

Achilles loses his gentlemanly streak,

Sprints with superhuman speed

Yet in vain; he comes near but never overtakes

In this asymptotic universe.

 

La paradoja de Zenón, número 1 

Aquiles, que es un caballero, le da

a la tortuga ventaja en la carrera;

una competencia desigual, sin interés,

apenas una competencia de meadas.

Aquiles bosteza, la tortuga

comienza despacio, primero una pata, luego la otra.

Aquiles trota a lo largo del sendero de tierra, pasando

el punto de partida de la tortuga,

pero esta

avanza con caminar dificultoso, pesado,

aunque perseverante.

Aquiles olvida su vena caballeresca,

esprinta a velocidad sobrehumana

pero en vano; llega cerca pero nunca rebasa

en este universo asíntota.

 

Element 114                                     

They fired calcium isotopes almost -ly –

WHAM, BANG, SLAM into a plutonium target inside a particle accelerator.

They waited, breath bated, hearing nothing else

But the whirl of the cyclotron and someone’s belaboured gulps on his inhaler.

And suddenly, the laboratory erupts with cheers

For their troubles were rewarded; they fused two to create one

Element wholly different from anything else in the world,

Even though it only lasted seconds

Before it decayed into nothingness,

Obliterating itself faster than it was created.

 

Elemento 114 

Ellos dispararon isótopos de calcio casi beligerantemente:

ZAZ, PUM, SLAM en un objetivo de plutonio dentro de un acelerador de partículas.

Ellos esperaron, con ansiedad,

nada más escuchando

el girar del ciclotrón y los extendidos sonidos de alguien con su inhalador.

Y, de pronto, el laboratorio estalló en vítores

pues sus esfuerzos fueron premiados; fusionaron dos elementos para crear uno

completamente diferente a cualquier otra cosa en el mundo,

aunque sólo durara segundos

antes de descomponerse en la nada

obliterándose a sí mismo más veloz que cuándo fue creado.

 

fotogrupo24-410x300El grupo en aquellos tiempos: Kiely Sweatt (Madame Eva), Sebastian Vidal (Javi Ninguno), Ed Smallfield (Ramon Mercader), Yeray Nauset (Claudio), Tania Pleitez Vela (Isolda de la Rosa), Alena Widows (Friné), Harriet Sandilands (Lola Page), Jessica Rainey (Miss Quote), Ana Isabella Byrne (Carolina Palacios) y Catherine Sarah Young (Cài Ren). Faltan: Laura Brennan (Violet), Edgar Valero (Alan), Claire Basarich (La Duquesa) y Valerie Coulton (Mado). Fotografía: Guille Plottier.

Uno de los momentos más divertidos de este periodo fue el ejercicio literario que realicé junto al poeta Edward Smallfield, californiano radicado en Barcelona y pareja de la poeta Valerie Coulton.  Edward es autor de varios poemarios, entre ellos Equinox (2012).  Su personaje en el Prostíbulo era Ramón Mercader (precisamente, el nombre del asesino de Trotsky).  En 2010 escribimos un poema a dos manos: imaginamos el intercambio epistolar entre un hombre y una mujer durante una época decadente y lángida, quizás a principios del siglo XX, una especie de Delmira Agustini conversando con un William Carlos Williams.  El resultado fue un poema titulado "Una carta":

 

I want to touch the ocean

inside you, your hurricanes and tides.

 

Hombre del Norte: más que mar, soy volcán

¿De verdad quieres entrar?

 

Your ocean of lava, the heat that leaks from your skin—

will you teach me to burn, and a life after as ashes?

 

¿Y tú, podrás enseñarme a dejar mi túnica de fuego y remar en la nieve?

Quiero conocer todos sus nombres…

 

Bianca, blanco, blanc, blank–names melt like snow.

Do you know all the words you're called?

 

Flor maldita, ángel traslúcido, diablesca, orquídea triste…

Dime, ¿de dónde viene el vaho que no les deja ver quién soy?

 

The vapor, the steam, the breath from your caldera, guapa.

Every poem is a sad orchid, a lonely man's or woman's monologue…

 

Quizás deberá soplar ese viento que desenfunda flautas y las hace cantar,

ríos de aire que liman el tronco y moldean las rocas.

 

You blow on the flute and it whispers.

The words hide in your body, speaking through you.

 

Mis párpados vibran pero las palabras son ramas enredadas en el río.

¿Escuchas los gemidos ancestrales de una horda de lobas?

 

Transparent eyelids.  The tangled roots of the river.

I hear your sisters, the wolves, calling to you.

 

La primera vez escuché sus gemidos dentro de un árbol y subí a sus ramas.

La segunda, los seguí hasta una cueva y me dormí apaciguada por un canto fúnebre.

 

Because we live in a story, everything happens three times.

The roots of the wolves, of the volcano, of the snow—where are you rowing now?

 

Ahora mi voz sabe a ron con canela, jengibre y clavos de olor.

Y remo sobre corales bajo un sol bondadoso.

 

Your voice has sins in it, and also money, darling.

You float above the white bones of drowned fathers.

 

Reverdezco en la luz y no hay moho en mis labios.

Soy. Nada de pecado hay en ello.

 

No soy.  Es el único pecado sin perdón.

¿Son tuyos sus labios?  Besamos en sueños.

 

Labios que besan en sueños.  Pero yo beso la noche.

Mi pasión crece salvaje en la colina de las ideas.

 

El Prostíbulo Poético Barcelona aún existe y cuenta con nuevos personajes.  Asimismo, continúa trabajando de cerca con el Poetry Brothel New York.  Para más información, puedes visitar sus sitios web:

Prostíbulo Poético Barcelona

Poetry Brothel New York

 

lectura-rouge-300x225 Lola Page (Harriet Sandilands), Ramón Mercader (Edward Smallfield) y Mado (Valerie Couton) se preparan para una lectura poética.  

 

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