Proust bajo el volcán

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El 1 de marzo de 2013, envié una adaptación del Cuestionario Proust (basada en la versión de 1891) a escritores salvadoreños. Mi propósito era crear una página en mi sitio web llamada Proust bajo el volcán, con el fin de que los lectores conocieran el ángulo lúdico, cálido e ingenioso de cada uno de estos escritores; su lado tierno pero también sus ironías. En pocas palabras, surgía de un juego que intentaba transparentar cómo son –o al menos cómo se ven a sí mismos–, pero sin intermediarios o críticos, sin adversarios o aduladores. A lo largo de ese mes de marzo recibí únicamente las respuestas de trece autores, las cuales he compartido en la columna de la derecha.  Espero que otros escritores se animen a enviarme sus respuestas. Dejo la puerta abierta a dramaturgos, ensayistas, poetas y narradores. 

Breve historia del Cuestionario Proust

Cuando Marcel Proust (1871-1922) era un adolescente de tan solo trece años, su amiga Antoinette Faure (hija de Félix Faure, quien un año después llegaría a ser presidente de Francia) le pidió que respondiera un cuestionario en inglés, el cual formaba parte de sus Confesiones. Un álbum para documentar pensamientos, sentimientos, etc. (Confessions. An Album to Record Thoughts, Feelings, etc.). A finales del siglo XIX, se había extendido en los salones europeos la costumbre inglesa de pasar entre los asistentes una encuesta adherida a un álbum para que personajes y amigos esbozaran en sus páginas breves señas de identidad. Fue así como el joven Marcel, entusiasmado, respondió en francés a esa primera serie de preguntas lúdicas.

Más adelante, en 1891, Proust respondió a otro cuestionario similar; esta vez en un álbum francés titulado Las confidencias de salón (Les confidences de salon). Esta segunda serie contenía traducciones de algunas de las preguntas de la versión inglesa y algunas nuevas. El manuscrito original de estas últimas respuestas de Proust fue encontrado en 1924. Se le conoce con el título de “Marcel Proust por sí mismo”. Existen, por lo tanto, dos series de preguntas: las del álbum inglés, Confesiones; y las del francés, Confidencias. Todo esto lo sabemos gracias al libro de André Maurois, En busca de Marcel Proust (1949).

El primer cuestionario (1884) nos muestra la personalidad del pequeño Marcel: soñador, tierno, con un gusto estético temprano, inteligente y empático con lo femenino dentro de un universo en el que su madre tiene un papel importante.

Proust a los trece años. Cuestionario de 1884 (incluido en Confesiones. Un álbum para documentar pensamientos, sentimientos, etc.)  (La traducción es mía) 

¿Cuál considera que es la más profunda de las miserias? Estar separado de mamá.
¿Dónde le gustaría vivir? En el país del Ideal, o mejor, de mi ideal.
¿Cuál es su idea de felicidad terrenal? Vivir en contacto con los que amo, con las bellezas de la naturaleza, con una buena cantidad de libros y música, y tener, a corta distancia, un teatro francés.
¿Por cuáles defectos tiene la mayor indulgencia? Por una vida no favorecida con los trabajos del genio.
¿Quiénes son sus héroes de ficción favoritos? Aquellos del romance y la poesía, esos que representan la expresión de un ideal en lugar de una imitación de lo real.
¿Quiénes son sus personajes favoritos de la historia? Una mezcla de Sócrates, Pericles, Mahoma, Plinio el Joven y Agustín Thierry.
¿Quiénes son sus heroínas favoritas en la vida real? Una mujer de genio que lleva una vida ordinaria.
¿Quiénes son sus heroínas de ficción favoritas? Aquellas que son más que mujeres sin dejar de ser femeninas; todo lo que es tierno, poético, puro y, en cada modo, bello.
¿Su pintor favorito? Meissonier.
¿Su músico favorito? Mozart.
¿La cualidad que más admira en un hombre? Inteligencia, sentido moral.
¿La cualidad que más admira en una mujer? Suavidad, naturalidad, inteligencia.
¿Cuál es su virtud favorita? Todas las virtudes que no están limitadas a una secta: las virtudes universales.
¿Cuál es su ocupación favorita? Leer, soñar y escribir versos.
¿Quién le habría gustado ser? Ya que la pregunta no procede, prefiero no contestarla. En cualquier caso, me habría gustado mucho ser Plinio el Joven.

En el segundo cuestionario (1891), Proust se muestra como el joven de 20 años que es: apasionado por la conquista amorosa y atraído por cruzar las fronteras convencionales de la sexualidad. Demuestra un agudo sentido de la ironía, cierta superstición y, además, es claro que han operado ciertos cambios en sus gustos estéticos. No obstante, su madre vuelve a aparecer como persona vital en ese universo.

Proust-de-cachondeo1-200x300 Marcel Proust por sí mismo”. Cuestionario de 1891 (incluido en Las confidencias de salón)

(La traducción es mía)

¿El principal aspecto de su personalidad? La necesidad de ser amado; más precisamente, la necesidad de ser acariciado y consentido mucho más que la necesidad de ser admirado.
¿La cualidad que más le gusta en un hombre? Encantos femeninos.
¿La cualidad que más le gusta en una mujer? Virtudes viriles y franqueza en la amistad.
¿Qué es lo que más aprecia en sus amigos? Ternura –siempre y cuando posean un encanto físico que haga de su ternura algo que merezca la pena.
¿Cuál es su principal defecto? Falta de comprensión; voluntad débil.
¿Cuál es su ocupación favorita? Amar.
¿Cuál es su sueño de felicidad? Temo que no sea lo suficientemente elevado. Realmente no tengo el valor de decir lo que es; y si lo hiciera probablemente lo destruiría por el mero hecho de ponerlo en palabras.
¿Cuál sería su desgracia más grande? No haber conocido a mi madre o a mi abuela.
¿Cómo le gustaría ser? Yo mismo, como a la gente que yo admiro le gustaría que yo fuera.
¿En que país le gustaría vivir? Uno donde ciertas cosas que quiero se convertirían en realidad –y donde los sentimientos de ternura fueran siempre correspondidos. [Subrayado de Proust.]
¿Cuál es su color favorito? La belleza no está en los colores sino en la armonía.
¿Cuál es su flor favorita? La de ella – pero aparte de esa, todas.
¿Cuál es su pájaro favorito? La golondrina.
¿Quiénes son sus autores de prosa favoritos? En estos momentos, Anatole France y Pierre Loti.
¿Quiénes son sus poetas favoritos? Baudelaire y Alfred de Vigny.
¿Quién es su héroe de ficción favorito? Hamlet.
¿Quiénes son sus heroínas de ficción favoritas? Fedra. Berenice.
¿Quiénes son sus compositores favoritos? Beethoven, Wagner, Schumann.
¿Quiénes son sus pintores favoritos? Leonardo da Vinci, Rembrandt.
¿Quiénes son sus héroes en la vida real? Monsieur Darlu, Monsieur Boutroux (profesores).
¿Quiénes son sus heroínas favoritas de la historia? Cleopatra.
¿Cuáles son sus nombres favoritos? Solo tengo uno en estos momentos.
¿Qué es lo que más le desagrada? Mis peores cualidades.
¿Cuáles son las figuras históricas que más desprecia? No soy lo suficientemente culto.
¿Cuál es el evento histórico militar que más admira? ¡Mi propia inscripción como voluntario!
¿Cuál es el regalo de la naturaleza que más le gustaría poseer? Fuerza de voluntad y encanto irresistible.
¿Cómo le gustaría morir? Un hombre mejor del que soy – y amado.
¿Cuál es su actual estado mental? Fastidio por tener que pensar sobre mí para responder a estas preguntas.
¿Por cuáles defectos tiene la mayor indulgencia? Aquellos que comprendo.
¿Cuál es su lema? Prefiero no decirlo, por temor a que me traiga infortunio.

¿Quiénes lo han utilizado?

El periodista francés Bernard Pivot consideró que El cuestionario de Proust representaba una buena oportunidad para que figuras de la cultura desvelaran aspectos de su trabajo y su personalidad. Durante el programa de entrevistas que entonces dirigía, Apostrophes (transmitido entre 1975 y 1990), varias personalidades contestaron dicho cuestionario al final de cada trasmisión: Vladimir Nabokov, Susan Sontag, Norman Mailer, Marguerite Yourcenar, Milan Kundera, Tom Wolfe, Marguerite Duras, Umberto Eco, entre otros. Asimismo lo hicieron líderes políticos como el Dalai Lama y François Mitterrand; personalidades del mundo del cine –Marcello Mastroianni, Jean-Luc Goddard, Roman Polanski, François Truffaut– y otros intelectuales como Pierre Bourdieu y Claude Lévi-Strauss.

En 1994, el presentador James Lipton, inspirado en Pivot, adaptó una versión del cuestionario para que sus invitados lo respondieran al final de su programa Inside the Actors Studio (todavía en el aire).

Desde 1993, la revista Vanity Fair también lo utiliza. Para ello, los editores se valieron de la colaboración de profesor Theodore Johnson de la Universidad de Kansas, un reconocido estudioso de Proust.

 

(Diseño de imagen de Proust bajo el volcán: Daniel González Mellado)