Retomando la palabra. Las pioneras del XIX en diálogo con la crítica contemporánea, de Martin y Goswitz

December 26, 2013 // by tania

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Reseña publicada en Iberoamericana, XIII, 51 (2013).

 

Las editoras de esta colección de ensayos tienen claro su propósito: fomentar una crítica rigorosa en torno a textos literarios y autobiográficos escritos por mujeres hispanoamericanas del siglo XIX.  ¿Y por qué revisitar el XIX?  Para empezar, Martin y Goswitz sostienen que hace apenas treinta años existía una escasez de estudios feministas dedicados exclusivamente a este periodo, hecho que queda evidenciado en el emblemático ensayo de Jean Franco, “Apuntes sobre la crítica feminista y la literatura hispanoamericana” (1986), ya que en el mismo se nombra a una sola crítica feminista dedicada al estudio ese siglo.  Lo anterior contrasta con otro factor: en el mismo ensayo se enumeran a diversos investigadores dedicados al periodo colonial y al siglo XX.  Aparentemente, el siglo XIX hispanoamericano era, en aquel momento, una especie de Cenicienta dentro de los estudios feministas.  (Desgraciadamente las editoras no indican en su introducción quién es esa destacada crítica feminista dedicada desde temprano al periodo decimonónico hispanoamericano, teniendo en cuenta que no todos sus lectores serán expertos en el tema.) 

Ese vacío afortunadamente fue temporal y, a partir de los años noventa del siglo pasado, empezaron a aparecer colecciones de ensayos críticos feministas enfocados en esa época.  No obstante, nuevamente apareció una piedra en el zapato: muchos de esos estudios fueron realizados desde la perspectiva del siglo XX “primermundista”.  La consecuencia: la literatura decimonónica de corte netamente americano ha sido en muchos casos mal entendida.  Sin embargo, como las editoras señalan, sí han habido intentos afortunados de producir una teoría feminista propia, ajustada a la literatura y las realidades latinoamericanas.  Por ejemplo, ahí están los textos de Josefina Ludmer, Sara Castro-Klarén, Lucía Guerra Cunningham, etc.  Por lo tanto, las editoras de este libro han querido ser fieles a ese sendero, en la medida de lo posible, y revistar el siglo XIX desde otra mirada.

Así las cosas, se rescata la vena inaugurada por Sara Castro-Klarén cuyo libro, Narrativa femenina en América Latina: prácticas y perspectivas teóricas (2003), propone una ruta en la que el tradicional binomio sexo/género se convierte en un asunto mucho más complejo, porque se relaciona con las estructuras de poder/conocimiento.  Es decir, la experiencia femenina hispanoamericana del XIX se conecta al devenir histórico y, de esta forma, se relaciona al planteamiento intelectual de estas pioneras, quienes se preocuparon por brindar propuestas modernas (medidas que también mejorarían la situación social, económica e intelectual de las mujeres), en contraste con las propuestas de sus contrapartes masculinas quienes abogaron más bien por la modernización de la Nación (infraestructura, economía, geopolítica, etc.).  Según estas autoras, las nuevas naciones americanas no alcanzarían el nivel de progreso anhelado si en los planes nacionales no se establecía un acceso equitativo de las mujeres al conocimiento.  De hecho, en muchos casos, estas autoras revisaron en sus escritos el ideario de intelectuales masculinos, autorizados y prestigiosos. 

Por lo tanto, en Retomando la palabra, el análisis de los textos se realiza desde una crítica más plural, heterogénea, demostrando así una perspectiva alternativa, al mismo tiempo contemporánea, de textos considerados fundacionales del feminismo hispanoamericano e incluso de textos menos conocidos u olvidados.  En palabras de las editoras, con este libro han intentado llegar a un “momento de madurez teórica” por medio del cual desentrañar “los albores de un teoría feminista plenamente articulada, pero todavía no enteramente reconocida en los estudios de género hispanoamericanos, y menos aún internacionales” (12). 

El libro está compuesto por quince ensayos de diversos académicos.  No contamos con el espacio para detenernos en los contenidos de todos los ensayos, sin embargo, no quisiéramos dejar de destacar ciertos datos interesantes. Por ejemplo, el temple intelectual y grado de curiosidad que se transparenta en Viaje de recreo (1909) de Clorinda Matto de Turner.  La peruana no solo compara la situación de las mujeres europeas con la de las mujeres latinoamericanas durante su recorrido por el Viejo Continente, sino que también, gracias a sus descripciones minuciosas, su texto resulta útil aún hoy en día a cualquiera que se interese por “la historia y la evolución de los museos y las colecciones” (39). 

También resulta interesante la introspección cultural que realiza Eduarda Mansilla en su Recuerdos de viaje (1882), libro que se adentra en la sociedad estadounidense.  Publicado primero por entregas, a partir de 1880, Mansilla se adelantó a sus contemporáneos masculinos, como Lucio Vicente López, Eugenio Cambaceres, Miguel Cané o Eduardo Wilde, cuyas obras de viajes comenzaron a aparecer en 1881.  Sobre Mansilla, también merece la pena el ensayo sobre su novela Pablo, ou la vie dans les pampas (1868/1869); los comentarios críticos sobre la vida gauchesca que esta contiene, la colocan entre dos textos canónicos de la literatura argentina: Facundo (1845) y Martín Fierro (1872).  Así, la argentina revisa los enunciados de Sarmiento al tiempo que se adelanta a algunos de Hernández.

Sobresale, también una Juana Manso comprometida, ejerciendo el pensamiento crítico, en sus cartas a Mary Tyler Peabody Mann.  En definitiva, los lectores podrán comprobar la ebullición intelectual de las autoras hispanoamericanas decimonónicas, ya sea por medio del análisis de las novelas de Mercedes Cabello de Carbonera y Teresa González de Flanning, las cuales ofrecen modelos alternativos del heroísmo, teniendo en cuenta la traumática derrota del Perú frente a Chile en la Guerra del Pacífico (1879-1883); el estudio de la producción periodística de escritoras argentinas como Rosa Guerra y Juana Manso; las relecturas de obras emblemáticas como Aves sin nido (Matto de Turner), Los amores de Hortensia (Cabello de Carbonera) y Sab (Gómez de Avellaneda) –de esta última incluso se ofrece una lectura novedosa a la luz de la teoría queer, la cual expone la crítica que realiza Avellaneda de la “heterosexualidad obligatoria”–; los epistolarios de Adriana González Prada y Carmen Arriagada; la reinvención de Cuba en las memorias de Mercedes Merlin; y los pliegues de la vida intelectual y literaria desde la perspectiva de la colombiana Soledad Acosta de Samper –autora poco estudiada a pesar de su rica trayectoria– y de la boliviana Adela Zamudio –quien debatió ardientemente sobre temas estéticos–.  Por último cabe destacar el análisis sobre la intencionalidad del traductor y sus consecuencias a través de la comparación de tres traducciones al inglés de Aves sin nido.

No obstante, en algunos ensayos –no en todos, por supuesto– se echan de menos más citas provenientes de las fuentes primarias.  En esos casos, la teoría se impone y los lectores nos quedamos con una rara sensación: la incertidumbre de si aquella encaja realmente con el texto literario, es decir, si efectivamente sus citas respaldarían el argumento teórico.  En cualquier caso, la curiosidad ha sido despertada.  Gracias a Retomando la palabra, el XIX se vislumbra como uno de los siglos más interesantes de la historia literaria hispanoamericana, y sus autoras brillan: son sagaces, modernas e intelectuales, saben discernir e interpretar el tiempo que les toca, plantear utopías, articular los fracasos nacionales y situar al sujeto femenino en el devenir histórico y social.  Están, pues, muy lejos de aquellos estereotipos que cargaban de vapor la experiencia femenina decimonónica. 

 

Claire Emilie Martin/María Nelly Goswitz (eds.): Retomando la palabra.  Las pioneras del XIX en diálogo con la crítica contemporánea. Madrid/Frankfurt/M.: Iberoamericana/Vervuert (Juego de dados, Latinoamérica y su Cultura en el XIX, 1) 2012. 323 páginas.

 

 

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